
Sentí de nuevo el viento entre mis alas, sentí renacer mis ansias de vida y libertad. Yo solo me había encerrado en aquella jaula de dudas, entre aquellos barrotes de desesperanza y había enganchado mi alma con grilletes de melancolía. Ahora, mientras voy batiedo mis alas hacia la cima de la montaña voy pensando en lo maravilloso de...volar



Jamás debemos perder nuestras ansias de vida y de libertad pues no hay nada tan nuestro como ellas, nada tan personal e intransferible.
ResponderEliminarMe gusta tu postura, me gusta volar...